lunes, 28 de junio de 2010

A los discos latinos les sale piropo

(Texto publicado el 28 de junio de 2010, en el cuerpo Escenas del diario El Nacional)


No todos los desnudos tienen gracia. Un álbum musical sin nada que lo cubra es una especie de cuerpo sin rostro: “Es menos seductor que un libro fotocopiado. Está incompleto. Es otra cosa. Es un objeto mutilado. Música e imagen están estrechamente ligadas en la cultura pop, tanto que los bocetos del diseñador de una portada suelen llevar a bizantinas discusiones entre músicos, managers, productores y todos los que están alrededor”.

La cita es apenas un fragmento del texto de Gabriel Peveroni –escritor y periodista uruguayo– que acompaña ¡Mira qué lindas!, la exposición ideada y coordinada por Zona de Obras, un estudio de diseño de España, especializado en cultura iberoamericana.

La idea de la muestra es homenajear el disco: alabar el hecho de que pueda verse, tocarse y escucharse; explorar el intenso romance que por décadas ha tenido la imagen con la música.

Por ello, la celebración reúne 519 portadas de álbumes de rock, tanto de LP como de CD históricos y contemporáneos, que son expuestas gracias a la iniciativa del Centro Cultural Español de Miami, en un moderno galpón llamado Awarehouse, que está ubicado en el Art District de la ciudad.


De lo básico a lo complejo

Cova Najera, vocera del CCE Miami, explica cómo se organizó la exposición. Primero el espectador hallará portadas clásicas: imágenes que no han sido alteradas del todo. En esta sección predominan los retratos, como el de Julieta Venegas para el álbum , en el que aparece vestida de novia sobre un fondo rosadísimo, o los de Juanes para La vida es un ratico y, de Gustavo Cerati, para Bocanada.


En la siguiente pared se hace evidente que el Photoshop ha metido sus tentáculos. Resalta el Raro de El cuarteto de Nos, una portada creada por el colectivo uruguayo Land, en la que ve a un hombre que no existe: “Es alguien que fue creado con las distintas partes del rostro de los cuatro componentes del grupo”, cuenta Najera.


Muy cerca se encuentra el rostro de mujer que con un gran afro en el que están presentes el petróleo, la música, Venezuela y Nueva York ilustra The Venezuelan Zinga Son Vol. 1 de Los Amigos Invisibles, un diseño del venezolano Masa (Miguel Vázquez).

Entre las portadas de ilustraciones destaca el álbum Logo de Kevin Johansen y luego en una onda más psicodélica está Caetano Veloso, con el trabajo del año 1968 que lleva su nombre.


El resto de las portadas se encuentran agrupadas por temas: están aquellas en las que el corazón está presente, como El disco de tu corazón de Miranda! (una creación del argentino Alejandro Ros); otras que poseen una dosis de erotismo (aquí destaca el close up de piernas cruzadas y medias panty de Bajo Fondo Tango Club).



Otra división, llamada Cats & Dogs, incluyó los álbumes El salmón de Andrés Calamaro y Canción animal de Soda Stereo.


Cuando se termina el recorrido queda claro que, en los tiempos de mp3, la continuidad de estos diseños será un desafío. Pero, como los discos virtuales pueden verse y oírse, mas no tocarse, existe una esperanza. Puede que, como dice Peveroni, el álbum como objeto sobreviva, al igual que el libro… aunque sea en una dimensión de culto, casi fetichista.


Representación nacional

En la exposición resalta el muro amarillo repleto de grafitis que ilustra la Materia prima de 3 dueños, una portada que también es un diseño del venezolano Masa. Pero él no es el único artista nacional que se luce en la muestra. También lo hacen la gente de Keloide, con el álbum 3 casas de Famasloop; Vicente Corostola, con el tucán y las franjas de colores del disco Nueva Onda Nueva de Electronic Aldemaro; Pablo Martínez con Lo último que se pierde, de Los Píxel; y Carlos Eduardo Reyes, con la carátula que realizó para el álbum Cero Uno de Atari Amor.


Destaca, además, la presencia de la producción Caracas se quema de Autopista Sur, una creación de Héctor Do Nascimento. Hensli Rahn, miembro de la agrupación, habla sobre la portada: “Los colores son los de una bandera de Venezuela más antigua que la actual: negro, amarillo y rojo. Dos de las tres fuentes que se utilizan en el disco fueron creadas por Héctor, al igual que los símbolos de la flecha (Autopista Sur) y el fuego (Caracas se quema)”.



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